WISHMASTER



Ha transcurrido una eternidad desde que
Dios creó los Cielos y la Tierra. Pero el mal vive eternamente,
materializado en un ser llamado El Genio.
El Genio es la encarnación del mal en estado puro, una entidad
maléfica que puede hacer realidad cualquier deseo humano. Pero
con que le pidas uno sólo, esta presencia se adueña de tu alma
para siempre.
La actualidad. Un operario de grua borracho deja caer al suelo
una caja que contiene una estatua persa del siglo XII, de valor
incalculable. La caja queda destruida y uno de los presentes
resulta muerto. Entre los escombros hay un ópalo rojo fuego, una
piedra muy brillante que lleva ocho siglos oculta. Al examinar el
misterioso ópalo para su tasación, a Alexandra Amberson le
llama la atención un defecto muy extraño que detecta en su
interior. Cuando su amigo Josh examina el ópalo en su
laboratorio, éste explota con un destello cegador, matando al
investigador en el acto. Entre los restos humeantes, una criatura
endemoniada que acaba de despertarse de un sueño de ochocientos
años, dispone de una nueva vida.
A Alexandra le afecta muchísimo la muerte de Josh. Presa de unos
sueños extraños y terribles, decide aprovechar su afición a
investigar civilizaciones y mitos antiguos. Pero tiene que
trabajar rápido, porque el Genio se está dedicando a colecionar
almas...
El Genio toma forma humana y asume la identidad de un sofisticado
hombre de mundo, Nathaniel Demarest. De paso, transforma en
maniquí a una dependienta que desea ser bella para siempre, y un
pobre universitario descubre el poder del mal cuando Demarest le
arranca los ojos y la frente.
Pero el verdadero objetivo del Genio es Alexandra, la mujer que
le devolvió a la vida. Sólo necesita que ella formule tres
deseos para alcanzar la inmortalidad. Alexandra está asustada,
pero como se encuentra entre la espada y la pared, ecepta el reto
y pide saber qué cosa es exactamente esta criatura.
Inmediatamente, se ve arrastrada al interior del Genio, una
terrorífica necrópolis en la que las almas muertas sufren una
agonía perpetua entre interminables gritos de terror. Ahora, la
joven debe concentrarse en sus últimos dos deseos.